Un programa de acompañamiento en salud con enfoque afirmativo, personalizado y humanizado
Nuestro equipo de profesionales trabaja de manera coordinada para brindar atención integral a personas trans, abordando cada aspecto del proceso de transición con el más alto estándar médico y humano. Conoce a nuestros especialistas y los procedimientos que realizamos en nuestro programa.
Puedes solicitar hora escribiendo a [email protected]
Se efectúa con cualquier integrante del equipo. En esta primera consulta se entregará orientación y derivará al equipo o profesional correspondiente de acuerdo a tus necesidades.
De acuerdo a las necesidades de cada paciente se hará la derivación correspondiente para completar el proceso de transición.
Nuestros especialistas definirán controles y seguimientos periódicos según las necesidades de cada caso.
Equipo Interdisciplinario
La esfera psicosocial constituye uno de los ejes centrales en la atención integral a personas trans y de género diverso. Nuestro equipo cuenta con profesionales de la salud mental y trabajo social dedicados a apoyarlos en los distintos aspectos de su vida emocional, mental y social, ofreciendo acompañamiento y orientación durante todo el proceso.
Equipo profesional responsable de evaluar, indicar y supervisar las terapias hormonales para personas transgénero. Su labor incluye el diagnóstico inicial, la selección del esquema de tratamiento más adecuado, la solicitud e interpretación de exámenes de laboratorio y el monitoreo continuo de los cambios físicos y metabólicos que acompañan la transición, entregando simultáneamente educación sobre los posibles efectos, riesgos y beneficios de la terapia hormonal.
Consejería en fertilidad como anticeoncepción y prevención de ITS
El equipo de acompañamiento vocal y comunicativo compuesto por profesionales de Fonoaudiología y Otorrinolaringología busca acompañar a los pacientes en la exploración de la propia voz y de herramientas comunicativas que les permitan mantener intercambios comunicativos de forma satisfactoria y segura, a través de procedimientos no quirúrgicos (reversibles) y quirúrgicos (no reversibles).
Soporte médico y psicosocial para niñeces y adolescentes que sienten inquietudes relacionadas con el género asignado al nacer o que se identifican con el espectro de la diversidad sexo-genérica. No se consideran intervenciones quirúrgicas ni hormonales en menores de 18 años.
Cirugía plástica-mama: El equipo de cirugía de tórax realiza procedimientos para adecuar la apariencia del tórax con la identidad de género de cada persona, incluyendo mastectomías para masculinización torácica y cirugías de inserción de implantes para su feminización. Además, las especialistas brindan orientación sobre expectativas realistas, manejo postoperatorio y seguimiento, garantizando resultados seguros, estéticos y funcionales.
Urología: El urólogo participa en las cirugías de readecuación genital, evaluando su factibilidad y determinando las técnicas quirúrgicas más apropiadas según las necesidades individuales. Su labor incluye preparación preoperatoria, ejecución de vaginoplastia, metoidoplastia u otros procedimientos, y seguimiento postoperatorio.
Ginecología: El ginecólogo se encarga de las histerectomías y/o ooforectomías cuando forman parte del proceso de afirmación de género. Su trabajo incluye la evaluación preoperatoria, educación sobre el procedimiento, la realización de la cirugía con enfoque respetuoso y en condiciones seguras, y su posterior seguimiento para monitorear la recuperación y prevenir complicaciones.
Modificación del tono vocal mediante técnicas endoscópicas avanzadas para lograr una voz más acorde con la identidad de género.
Cirugía de reasignación vocal: "Trabajar con la voz es algo íntimo"
El Dr. Christian Olavarría, otorrinolaringólogo y jefe de la unidad de voz de nuestro Hospital, forma parte de una de las pocas unidades a nivel nacional que realiza la cirugía de modificación vocal con enfoque multidisciplinario. Realiza una cirugía endoscópica sin cicatrices visibles e irreversible. Al igual que con las cuerdas de una guitarra, la glotoplastia de Wendler manipula las cuerdas vocales para modificar el tono y la forma en que se escucha la voz de una persona para hacerla más cercana a la identidad que la representa.
¿Qué es la cirugía de reasignación vocal?
La cirugía que nosotros realizamos es la cirugía de Wendler. Las cuerdas vocales son dos pliegues que se juntan para vibrar y el aire viene desde los pulmones a la tráquea sale al respirar. La voz, dentro de las múltiples características que tiene, tiene un tono. Una frecuencia que puede ser aguda, intermedia o grave. Como estas cuerdas vocales son unos pliegues, al igual que las cuerdas de una guitarra, uno puede modificarlas mecánica o físicamente para cambiar ese tono. Se pueden hacer tres cambios básicamente:
1. Reducir la masa de la cuerda vocal para afinar la voz, quedando más delgada.
2. Tensar las cuerdas vocales: cuerdas más tensas son más tonos más agudos; cuerdas más flojas, un tono más grave.
3. Acortar el espacio o el segmento de la cuerda vocal que vibra: cuerdas más cortas, son tonos más agudos; cuerdas más largas son trastornos más graves.
Sin embargo, lo que nosotros actualmente hacemos en el equipo, es una cirugía donde el factor principal es acortar la longitud de la cuerda vocal.
¿En qué consiste la intervención?
En esta intervención se genera una cicatriz entre las cuerdas vocales. La cuerda vocal queda adherida a otra reduciendo el segmento de cuerda que vibra. Es una cirugía endoscópica, por lo tanto, salvo que nosotros queramos modificar en la anatomía de la laringe o la manzana de Adán, no se deja marcas externas.
¿Cómo es la recuperación?
La voz no queda inmediatamente perfecta. El paciente no tiene autorización de hablar hasta dos semanas después de la intervención porque necesitamos que las cuerdas se peguen bien. Si el paciente habla, se puede romper esa zona. Entonces, para que la voz finalmente resulte como nosotros queremos, puede pasar un periodo de uno o hasta tres meses. Esto es muy importante porque, a veces, implica sacar licencias médicas. Además, si bien el proceso de recuperación no genera dolor, pueden haber pequeños quiebres, gallitos o inestabilidades de la voz, pero estas pueden ser corregidas habitualmente con rehabilitación fonoaudiológica.
¿Es un procedimiento reversible?
No. Uno podría intentarlo, pero como el procedimiento es realizar una cicatriz en la cuerda vocal, no es tan factible volver atrás. Clínicamente uno debería asumir que es irreversible.
¿Todas las personas trans necesitan cirugía para modificar su voz?
No necesariamente. A veces los cambios o modificaciones de la voz son realizables a través de ejercicios fonoaudiológicos, pero no siempre se alcanza el resultado deseado con terapias vocales y es ahí donde entra la cirugía.
¿Qué significa para usted trabajar en esta área?
Para mí fue una sorpresa llegar a esta área. Yo me dedicaba a las cirugías de voz y fueron personas trans quienes vinieron a buscarme para pedirme ayuda. A raíz de esa necesidad busqué formarme en esta área para obtener los buenos resultados que tenemos ahora. Creo que dentro de todas las cosas que hacemos en medicina, trabajar en esa esfera tan íntima es un privilegio. Lo cuento también porque el Hospital es uno de los pocos lugares donde las personas trans van a sentir que están apoyadas por un equipo multidisciplinario, donde hay especialistas en todas las áreas para dar apoyo y asesoría.
Mastectomía especializada para pacientes trans masculinos, creando una apariencia torácica más acorde con su identidad de género.
Cirugía de masculinización torácica: "La operación no solo cambia el cuerpo, también cómo los pacientes habitan el mundo"
Remover las glándulas mamarias no es solo una cuestión estética: para muchas personas trans es la diferencia entre esconderse y habitar el mundo con libertad. La doctora Claudia Albornoz, cirujana plástica de nuestro Hospital, realiza la cirugía de masculinización torácica en pacientes trans masculinos. Un procedimiento seguro y ambulatorio que puede alinear la imagen corporal con la identidad de género.
¿En qué consiste la masculinización torácica?
Este procedimiento consiste en resecar la glándula mamaria y la piel excedente para lograr una apariencia de tórax masculino. Esta operación no es exactamente igual a la mastectomía por cáncer de mama; en esos casos se busca preservar la piel. En cambio, acá uno saca todo, menos los ganglios linfáticos.
Según las características y preferencias del paciente, el procedimiento puede incluir la reducción del complejo areola-pezón, ya sea conservando el original o mediante injerto. Escuchar y conversar con cada persona es clave para definir la técnica más adecuada dentro del proceso.
¿Cuáles son los requisitos para acceder a esta cirugía?
Los requisitos principales son:
● Ser mayor de edad.
● Estar viviendo en el género al que están transicionando por al menos 18 meses.
● Tener un año de terapia hormonal.
● Estar en buenas condiciones de salud mental (evaluado por equipo de salud mental).
● Tener un índice de masa corporal menor a 30.
¿Es reversible?
Si el paciente decide volver al género anterior, uno puede poner implantes, pero no va a tener mama, o sea, puede ser reversible de apariencia, pero no va a tener mamas propiamente tal.
¿Cuál es el nivel de riesgo de esta operación?
Es una cirugía de bajo riesgo que demora alrededor de dos horas. Se realiza con anestesia general y es ambulatoria, o sea, los pacientes se van ese mismo día para su casa. No es muy dolorosa y tiene una recuperación rápida que logra que los pacientes mejoren su calidad de vida. Muchas veces estos pacientes pasan por un un periodo en que se fajan para ocultar la mama y eso les produce mucha molestia, incomodidad y además, heridas; esta cirugía deja a la piel descansar de alguna manera. En cuanto a las cicatrices, son visibles, pero se pueden ir atenuando con el tiempo.
¿Pueden haber complicaciones en el postoperatorio?
Como en toda cirugía existen riesgos, como hematomas, infecciones, problemas de cicatrización o necesidad de reoperaciones. En este caso en particular, puede que haya alguna cicatriz que no sea muy estética por lo que habría que corregir o que haya que cambiar la forma o posición de la areola y el pezón para lograr un resultado más natural. Sin embargo, es una operación muy segura y con buen pronóstico.
¿Cuál es la importancia para los pacientes que sean atendidos por un conjunto de profesionales?
Nuestro equipo que tiene profesionales de todas las áreas, tanto quirúrgicas, endocrinológicas, salud mental, una asistente social, o sea, están como cubiertas todas las áreas para poder entregarles el mejor resultado y que no tengan que andar picoteando de un lado a otro buscando especialistas. Tenemos una reunión mensual para pacientes transgénero con los que se van discutiendo caso. Se discuten, se revisan temas para ir viendo actualizaciones, mientras se revisan las políticas del Hospital respecto a todos los procesos. En el fondo, estamos tratando de hacer que todo sea más fácil para los pacientes y que cuando ellos lleguen se sientan acogidos y acompañados en su cambio de género y que además puedan acceder a las diferentes prestaciones de salud que necesitan.
Cirugía de readecuación genital para ajustar la apariencia externa de los genitales de una persona para que estén en concordancia con su identidad de género.
Dr. Marko Gjuranovic y la cirugía de adecuación corporal: "Estoy muy convencido de lo que hago".
En 2017, impulsado por la curiosidad, el Dr. Marko Gjuranovic, médico cirujano especialista en Urología, se sumergió en el mundo de la cirugía de adecuación corporal en personas con incongruencia entre sexo físico e identidad de género. Esta intervención tiene como objetivo principal ajustar los genitales de una persona trans para que estén en concordancia con su identidad de género. Desde entonces, se ha convertido en parte del reducido grupo de médicos que realizan este procedimiento.
La cirugía de readecuación genital es un procedimiento quirúrgico que se realiza en nuestro país desde mediados de los años 70. Uno de sus pioneros fue el Dr. Guillermo Mc Millan, quien enseñó a un grupo de médicos ꟷincluyendo al Dr. Gjuranovicꟷ la técnica para llevar a cabo genitoplastias feminizantes y masculinizantes. Es importante entender que esta cirugía reacondiciona los órganos genitales para que estén en concordancia con la identidad de género del paciente. Por lo tanto, no se trata de un procedimiento de reasignación de sexo.
"Desde el punto de vista práctico, es fundamental comprender que el género está arraigado en el cerebro; es una sensación interna de identidad. Esta percepción puede o no estar alineada con los genitales con los que se nace", explica el Dr. Gjuranovic. "Esta discrepancia puede llevar a situaciones de angustia, confusión e incluso a pensamientos suicidas, si no se aborda adecuadamente. Sin embargo, cuando las personas trans reciben apoyo y comprensión por parte de círculos de apoyo, profesionales de la salud mental y organizaciones no gubernamentales, pueden comenzar un proceso de transición hacia su género sentido".
"Este proceso implica un enfoque multidisciplinario que puede incluir la asistencia de pediatras, psiquiatras, endocrinólogos y, en etapas posteriores, urólogos especializados en la adecuación genital. Al final de este proceso, cuando la persona define que efectivamente quiere transformar su cuerpo al género que realmente tiene, los urólogos que nos dedicamos a esto podemos ayudarlos adecuando sus genitales que no son concordantes", detalló.
En la siguiente entrevista, el urólogo explica en qué consiste la operación, da a conocer sus motivaciones y reflexiona sobre su desarrollo profesional en este tipo de intervenciones.
¿Cómo se realizan estas cirugías?
En la genitoplastia feminizante, que suele ser más accesible debido a la capacidad de transformación de las estructuras físicas, se realiza una cirugía compleja que dura aproximadamente cuatro horas para lograr una transformación integral. Durante este procedimiento, se modifican los genitales existentes, teniendo en cuenta que, desde una perspectiva embriológica, todos comenzamos con estructuras genitales femeninas que luego se desarrollan hacia la masculinidad. Por lo tanto, en esta cirugía, se ajustan y transforman las estructuras masculinas en femeninas, extrayendo y redimensionando los tejidos según sea necesario para lograr el resultado deseado.
En la cirugía masculinizante, el proceso es un poco más complejo, ya que implica transformar las estructuras genitales femeninas en masculinas. Se pueden emplear dos enfoques: la metoidioplastia, que utiliza los tejidos propios para elongar el clítoris y crear un pene funcional más pequeño o la faloplastia, que implica la construcción de un pene, utilizando tejidos de otras áreas del cuerpo. Ambas opciones tienen como objetivo lograr la mejor calidad posible de genitales masculinos, con la capacidad de orinar de pie y sensibilidad, adaptando las estructuras femeninas existentes.
¿Cuándo se da cuenta que quiere dedicarse a la cirugía trans?
En Chile existe un pionero en la readecuación genital que comenzó en el año 1972 y es reconocido a nivel mundial: el Dr. Guillermo Mc Millan. Cuando empecé mi formación en Urología, siempre me intrigó este campo, ya que en la universidad donde cursé mis estudios no se abordaba este tipo de cirugía y siempre tuve la curiosidad de conocer el desarrollo técnico de estas operaciones; sin embargo, todo cambió cuando el Dr. Mc Millan decidió impartir un curso de genitoplastia. Gracias a él, adquirí todo el conocimiento que poseo en esta área.
Durante mi formación médica, desconocía por completo la existencia de la cirugía de readecuación genital y la comunidad transgénero. Sin embargo, a medida que fui conociendo la problemática de las personas que luchan con su identidad de género, encontré fascinante la posibilidad de cambiarles la vida a través de la cirugía. Muchos de estos individuos han enfrentado intentos de suicidio y rechazo social debido a la falta de aceptación. Hoy, la sociedad ha avanzado en aceptar y apoyar a estos pacientes, y yo me siento parte de este cambio. Estoy muy convencido de lo que hago.
¿Le ha traído críticas realizar este tipo de procedimientos?
La mayoría de las críticas fueron dirigidas al Dr. Mc Millan, quien pavimentó el camino para nosotros al desarrollar esta cirugía en una época en la que no era socialmente aceptada y existían numerosos prejuicios y desconocimiento sobre el procedimiento. Nosotros ingresamos en este campo en 2017, en un momento en que la mentalidad del mundo ya había cambiado.
A pesar de todo, lo más importante es el impacto positivo que estas cirugías tienen en las personas que sufren debido a su condición. Ver cómo cambia la vida de un paciente, así como la de su familia o círculo de apoyo, es una experiencia que nos motiva como médicos. Desde un punto de vista práctico, lo que puedan pensar los detractores de esta cirugía no es relevante para mí.
¿Cuál es su satisfacción al realizar este tipo de cirugías?
Mucha. La verdad es que la relación que uno logra con estos pacientes es de mucho agradecimiento. A menudo me preguntan: "¿No temes que alguien se arrepienta?" No, no tengo miedo. Los urólogos que llevamos a cabo este tipo de cirugías somos la última instancia en un largo proceso de transición. Los pacientes que se someten a este procedimiento están profundamente convencidos de su decisión. La relación que se forma es muy poderosa. Hasta el día de hoy, mantengo contacto telefónico o por correo electrónico, o incluso me encuentro en la calle con algunos pacientes. Esto me llena de felicidad porque siento que hemos compartido un proceso significativo en sus vidas. Como médico, participar en el desarrollo de la felicidad de las personas es la mejor recompensa que puede obtenerse en nuestra profesión.
¿Cree que es una problemática que está resuelta?
Afortunadamente, estamos avanzando hacia una resolución progresiva de estas problemáticas. Aunque aún existen detractores, hemos logrado avances significativos. Por ejemplo, la parte administrativa relacionada con el cambio de género en los registros civiles es ahora mucho más accesible. Antes, era un desafío, con pacientes que estaban operados, pero seguían enfrentando dificultades administrativas con sus nombres. Esto complicaba su integración social y laboral. Ahora, aunque hay avances, aún necesitamos más programas de apoyo, acceso a hormonas, psicólogos, endocrinólogos y una mejor codificación de las cirugías de readecuación genital. Estamos en proceso, avanzando gracias al esfuerzo de muchos grupos comprometidos con mejorar estas condiciones y proteger estos procedimientos.
¿Hay alguna experiencia que lo haya marcado?
Todos los pacientes han dejado una marca en mí y me han ayudado a estar convencido de que lo que estoy haciendo está bien, pero uno de mis primeros pacientes, operada íntegramente por mí y siempre venía acompañada. Era una persona mayor, tranquila, que siempre estaba sentada en silencio. La paciente era una persona muy tímida y reservada y finalmente se sometió a la cirugía. Pasado el período perioperatorio, alrededor de un mes o dos después, recuerdo haberla examinado y preguntarle: "¿Cómo estás? ¿Te gusta cómo quedaste?" Ella respondió con mucho entusiasmo: "Sí, estoy muy feliz, contenta con cómo estoy y de cómo quedé". En ese momento me di cuenta de que cambió completamente su percepción. La seguridad en sí misma era enorme, porque antes estaba ocultando algo que no quería tener, así que había una sensación de culpa inherente a su situación física. Cuando esa carga se elimina, la seguridad en la persona es notable.
Recuerdo haber conversado con ella y me di la vuelta para preguntarle a la señora mayor que la acompañaba cómo se sentía. Nunca había hablado con ella, pues siempre estaba en silencio y me dijo: "Pucha, doctor, ¿cómo quiere que esté? Si ella se sacó una mochila de encima; hoy día está feliz con la vida". Efectivamente, cuando realizamos esta cirugía, culmina el proceso del nacimiento de una nueva persona. La persona que tenía este problema con los genitales ha muerto y ha nacido este nuevo ser, pleno, íntegro y feliz.
Tratamiento hormonal personalizado para el desarrollo de características sexuales secundarias acordes con la identidad de género.
Tratamiento hormonal: "Darse el tiempo de educar, explicar todas las dudas sin prejuicios es lo más valioso".
Hormonas, fertilidad, anticonceptivos y salud integral. Los tratamientos de hormonales requieren más que recetas. Requieren tiempo, comunicación y educación. La doctora Paula Guerrini, endocrinóloga de nuestro Hospital, explica en qué consiste una terapia hormonal para personas trans.
¿Qué enfoque tiene el equipo endocrinológico?
Nuestro enfoque es acompañar la terapia hormonal de manera segura, informada y respetuosa. Las primeras consultas son básicamente de educación. Uno tiene que tomarse el tiempo para explicar muchas cosas, desde efectos, tiempos, exámenes necesarios, riesgos, alternativas. Nada se hace de forma apresurada o al azar. A veces los pacientes vienen muy informados con investigaciones hechas, otras veces vienen desde cero, otras con familiares. Nosotros nos adaptamos y tratamos de responder todas sus preguntas.
¿Cuál es la preparación que debe tener el paciente antes de iniciar una terapia hormonal?
Solicitamos una evaluación médica completa: exámenes básicos, perfil bioquímico e imágenes de ser necesarias para conocer su estatus hormonal inicial y ver que no haya ninguna contraindicación. Por ejemplo, condiciones hepáticas como adenomas, patologías cardiovasculares o tromboembólicas que puedan modificar el tratamiento o incluso impedirlo. Es importante controlar el tabaquismo activo, especialmente si tiene más de 35 años o fuma más de 5 cigarrillos al día y tratar algunas enfermedades renales y alteraciones de electrolitos, como sodio y potasio.
¿Desde qué edad se puede empezar un tratamiento hormonal?
Nosotros no tratamos pacientes menores de edad: deben ser mayores de 18 años. Cuando llega algún menor le hacemos una charla de orientación, pero no empezamos con medicación.
¿Es necesario un control y seguimiento durante el tratamiento?
Inicialmente el control es cada 3 a 6 meses, pero una vez estabilizado el tratamiento, el control puede ser anual. La testosterona tiene cierto efecto anticonceptivo, pero no es un anticonceptivo absoluto, por lo que se debe ofrecer anticoncepción adicional.
Tratamiento para trans masculinos
Utilizamos inyecciones de testosterona. El paciente va a empezar a presentar caracteres sexuales secundarios propios de la pubertad en un hombre:
● Crecimiento del vello facial
● Aumento de masa muscular
● Distribución distinta de la grasa corporal
● Voz más gruesa
● Rasgos más duros
● Cese de la menstruación en la mayoría de casos. Cuando no ocurre agregamos terapias adicionales que se analizan caso a caso.
¿Es reversible el tratamiento hormonal en hombres trans?
Parcialmente reversible. Algunos efectos son 100% reversibles, pero otros no. Es importante ser claros desde el inicio sobre qué cambios serán reversibles y cuáles no.
Efectos NO reversibles:
● Cambios en la voz (más grave)
● Cambios genitales (crecimiento del clítoris)
● Alopecia (caída del cabello)
● Algunos cambios faciales
Efectos reversibles:
● Capacidad de ovular (puede volver en pocos meses)
● Acné
● Grasa en el cabello
● Vello corporal grueso
¿Qué pasa con la fertilidad y la anticoncepción al iniciar el tratamiento?
Hay que tener en cuenta la anticoncepción, porque la identidad de género no tiene que ver con la orientación sexual; pueden ser heterosexuales, homosexuales, bisexuales, etc. Como físicamente aún va a tener útero y ovarios, aún puede haber riesgo de embarazo y un embarazo no deseado tomando hormonas sería riesgoso. Si bien en un tratamiento con testosterona la mayoría de los pacientes dejan de menstruar y tienen ciclos anovulatorios, la testosterona no es un anticonceptivo. Uno les tiene que ofrecer una hormona adicional para asegurarse la anticoncepción, que puede ser por vía oral o puede ser un dispositivo intrauterino, por ejemplo, como el Mirena.
En caso contrario, si la persona quiere gestar en un futuro tiene que saber que antes del tratamiento hormonal tendría que hacer una preservación de los gametos, si desea un embarazo biológico. Este proceso se sale del presupuesto de nuestro programa, pero el paciente debe conocer esta información.
Tratamiento para trans femeninos
Es más complejo que el tratamiento para el trans masculino porque requiere un trabajo doble: bloquear efectos androgénicos de la testosterona propia e introducir estrógenos. Para ello se utilizan medicamentos como el estradiol, que son estrógenos naturales como valerato de estradiol y los bloqueadores de testosterona, como la espironolactona, ciproterona o inyectables centrales. Nos ha pasado que algunos pacientes han comenzado a automedicarse con anticonceptivos y es muy importante advertir que usar estrógenos sintéticos como estos genera mayor riesgo de trombosis.
¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento con estrógenos?
Al igual que en los trans masculinos, se va a empezar a dar una suerte de pubertad en este caso femenina. Entonces van a existir efectos propios del desarrollo de caracteres sexuales femeninos y una disminución de los masculinos:
● Sensibilidad y aumento del volumen mamario
● Cambios en la piel y cabello
● Disminución del vello corporal
● Redistribución de grasa corporal (más femenina)
● Reducción de frecuencia de afeitado
● Cambios en el líbido
● Disminución en frecuencia e intensidad de erecciones
● Cambios emocionales (humor, personalidad, sensibilidad)
¿Son reversibles los cambios del tratamiento con estrógenos?
La mayoría de los cambios son reversibles al retirar el tratamiento, como los efectos hormonales, la distribución de grasa y la función sexual. Sin embargo, también hay cambios irreversibles como el crecimiento de la glándula mamaria (después de 2 años de tratamiento)
¿Qué aspectos considera los más importantes en este trabajo?
Para mí lo más importante es tener claro que no estamos "medicalizando" la identidad, sino brindando herramientas para que cada persona pueda vivir su vida de forma más plena. El paciente con una identidad trans realmente es un paciente muy agradecido de la escucha, del acompañamiento y la seriedad.
La voz es parte de cómo nos presentamos al mundo.
Marcelo Saldías, fonoaudiólogo especialista en voz, forma parte del equipo interdisciplinario del Programa Salud Trans. Su rol es acompañar a personas género-diversas en el descubrimiento y desarrollo de su voz e identidad comunicativa. A través de un modelo afirmativo de género, trabaja tanto en el proceso previo a la cirugía vocal como en la rehabilitación posterior, ayudando a cada persona a encontrar la voz que mejor represente su identidad.
¿Cuál es el rol de la fonoaudiología en el equipo Salud Trans?
Es el acompañamiento vocal y comunicativo. Esto implica un proceso en el cual cada persona que ingrese por consulta espontánea o a través de alguna derivación interna pueda ser acompañada en el proceso de descubrir cuáles son sus prácticas, formas y herramientas vocales o comunicativas para un mejor desempeño a nivel social. Las personas trans muchas veces tienen la inquietud de poder sonar de una manera en particular, pero muchas veces viene a raíz de la presión social. Entonces, es un proceso a través del cual uno hace que la persona explore, si esa voz es la que realmente desea.
¿El acompañamiento fonoaudiológico se realiza antes o después de la cirugía de laringe?
Generalmente el proceso de acompañamiento se hace antes de que la persona llegue al punto de la cirugía, porque hay tonalidades que se pueden trabajar sin necesidad de llegar a lo quirúrgico. Entonces, si la persona hizo el proceso inicial con fonoaudiología y le gustó el resultado, la transformación de la voz puede llegar hasta ahí.
Por otro lado, si decide que quiere la operación, es importante señalar que después de la cirugía viene un nuevo proceso de rehabilitación vocal. Ya no es sólo acompañamiento porque en la cirugía se altera la anatomía; hay un proceso cicatrizal e inflamatorio, y lo que hacemos ahí es aportar en la desinflamación para usar la voz nuevamente.
¿Qué se trabaja exactamente durante este proceso de acompañamiento?
Se trabaja el sonido propiamente tal, es decir, qué tan aguda o qué tan grave puede sonar una voz, así como también la melodía, la velocidad, la intensidad y la cualidad vocal. Eso va de la mano con otras herramientas que no son vocales, que tienen que ver con cómo la persona decide presentarse al mundo. Y desde ese punto de vista, en paralelo trabajamos herramientas comunicativas que la persona tiene que incorporar e ir desarrollando.
Desde lo técnico, el trabajo de la voz generalmente se hace a raíz de estímulos auditivos del sonido. La persona fija una frecuencia fundamental, que es como el tono basal que tenemos para hablar, y a partir de ese basal uno empieza a explorar variaciones en tono, tanto hacia arriba como hacia abajo, en distintos tipos de expresiones o estímulos verbales, frases, etcétera.
Previo a la cirugía, ¿cuánto tiempo dura el acompañamiento vocal?
La verdad, es súper relativo. Lo que sí podría decir es que al menos durante las cinco primeras sesiones la persona más o menos logra un objetivo inicial, que es encontrar el sonido que más le puede gustar. Lo que define la parte más relativa es cómo esa voz se instala en la vida cotidiana, es decir, ya en el ejercicio de la comunicación. Hay bastantes barreras emocionales que debemos trabajar en esa parte: hay gente que le da vergüenza utilizar esta nueva voz en público o en distintos contextos, o a veces la presión social es tan fuerte que nunca está conforme con el sonido. Ese es un trabajo más lento.
¿Cómo es la rehabilitación post cirugía?
Después de la cirugía, las primeras semanas sí o sí son de reposo vocal. Después de tener el pase del otorrinolaringólogo para empezar a usar la voz, vemos si va a quedar o no con algún grado de disfonía transitoria al inicio. A veces empiezan a hablar y la voz está súper aguda o muy grave, pero no es el resultado final. A raíz del proceso postquirúrgico, ahí uno va descubriendo cuál es la figura de voz que va a quedar.
Luego, generalmente trabajamos con algo que se llama tracto vocal semiocluido, que son ejercicios que han demostrado que generan una movilización del tejido que permite mejor oxigenación y trasladar de mejor forma los desechos metabólicos del proceso inflamatorio. A raíz de esos ejercicios, que pueden durar unas cinco sesiones intensivas, ese proceso cicatrizal y de desinflamación es bastante óptimo.
Finalmente ¿Qué significa trabajar para las personas trans ser atendidas por un equipo interdisciplinario?
Tiene muchos beneficios, incluso a nivel social para visibilizar que esto está pasando. Hemos visto en investigaciones que hemos hecho aquí mismo en la Universidad de Chile cómo la sociedad hace comentarios respecto a las formas comunicativas y vocales que generan aún más estrés a nivel social en las personas trans, generando un estado de hipervigilancia. Están todo el rato pensando en cómo tienen que comportarse, sonar, etcétera, y eso finalmente aporta a mayores problemas de salud mental, incluso procesos de depresión y suicidio. Por lo tanto, tener estos programas, más allá de que sea la voz, la cirugía o las hormonas, lo que uno hace es aportar a disminuir justamente las tasas de problemas de salud mental de esta población y que tengan una mejor calidad de vida.
Acompañar es mirar a la persona completa, no solo su proceso de transición.
Uno de los ejes más importantes en la atención a personas trans y de género diverso es el acompañamiento psicosocial. La red de apoyo y la salud mental cumplen un papel fundamental para que cada paciente pueda desarrollar su proceso de la mejor manera posible. Nilse Trello, asistente social de nuestro Hospital, forma parte de la Unidad de Acompañamiento Psicosocial junto al psiquiatra Jonathan Véliz y al psicólogo Sebastián Rademacher. Su labor se centra en brindar contención, orientación y apoyo integral a las personas de género diversas, favoreciendo su bienestar y el acceso a las distintas redes necesarias para su desarrollo personal y social.
¿Cuál es el rol de la Unidad?
La Unidad trabaja de manera coordinada entre Trabajo Social y Psicología para realizar la recepción de los pacientes como una primera acogida. No todas las personas ingresan necesariamente por el mismo profesional; pueden llegar a cualquier integrante del equipo y, desde ahí, se evalúan sus necesidades para derivarlas según corresponda.
El equipo también cuenta con apoyo psiquiátrico; sin embargo, dado que el objetivo no es patologizar el ser trans, la intervención del psiquiatra se realiza solo cuando existen requerimientos específicos de salud mental. Cuando una condición psiquiátrica se encuentra descompensada, se vuelve prioritario estabilizarla para poder avanzar adecuadamente en los demás procesos terapéuticos.
¿Cuál es la importancia de la Unidad?
El acompañamiento social es clave para articular todos los aspectos que rodean al paciente, entendiéndolo ante todo como persona. El objetivo es promover la asistencia a sus atenciones, fortalecer sus redes de apoyo, fomentar el acompañamiento familiar y facilitar la vinculación con distintos sistemas de la comunidad.
¿Qué hace específicamente Trabajo Social dentro de la Unidad?
El trabajo social se enfoca en realizar una evaluación sistémica que permita identificar las áreas de apoyo y las redes disponibles para cada persona. A partir de ello, se brinda orientación y acompañamiento en ámbitos como empleo, educación, intervenciones familiares y fortalecimiento de redes. Además, cuando existen dificultades para que el paciente se incorpore a algún sistema, el equipo puede ofrecer un acompañamiento más cercano durante esos procesos, favoreciendo su integración y continuidad.
¿Se atienden a menores de 18 años?
Actualmente, el policlínico está dirigido exclusivamente a personas mayores de edad. Esto responde a que la legislación vigente restringe ciertos tratamientos, como la terapia hormonal en menores de 18 años.
¿Por qué es importante contar con un equipo integral?
Disponer de este espacio significa ofrecer una red de apoyo adicional, ya que acompañar es mirar a la persona completa, no solo su proceso de transición. Las personas no enfrentan sus procesos en soledad y un solo profesional no puede responder a todas sus necesidades. Un equipo multidisciplinario permite abordar cada requerimiento de manera conjunta, planificando intervenciones acordes a los tiempos y al bienestar del paciente. Por ello, es fundamental contar con profesionales capacitados, con experiencia y con la motivación necesaria para entregar una atención respetuosa, oportuna e integral.
Dra. Claudia Albornoz y Dra. Constanza Rojas - Cirujanas
Dra. Estefanía Guerrini - Endocrinóloga
Dr. Marko Gjuranovic - Urólogo
No realizamos tratamientos hormonales ni cirugías en menores de 18 años; sin embargo, ofrecemos consultas informativas para menores y sus familias.
Los tratamientos deben considerarse como permanentes. Aunque técnicamente algunos aspectos podrían modificarse, no se garantiza la reversibilidad completa.
Varía según el procedimiento: cirugía vocal (1 a 3 meses), masculinización torácica (recuperación rápida), terapia hormonal (cambios graduales en meses).
Ser mayor de edad, haber vivido en el género deseado por al menos 18 meses, tener evaluación de salud mental y estar en condiciones médicas adecuadas.
Sí, especialmente terapia fonoaudiológica después de cirugía vocal para optimizar los resultados y corregir posibles inestabilidades.
Los tratamientos hormonales pueden afectar la fertilidad. Si deseas descendencia biológica, debes considerar la preservación de gametos antes del tratamiento.
Los procedimientos son en su mayoría irreversibles.
Requieren evaluación y seguimiento multidisciplinario.
Es fundamental estar seguro de la decisión.
Se requiere apoyo familiar y social.
Preservación de gametos para fertilidad futura
Tratamientos para menores de 18 años
Procedimientos puramente estéticos
Atención sin evaluación multidisciplinaria