Hospital Clínico Universidad de Chile
13/05/2026
Hospital Clínico Universidad de Chile

“Infrecuente”: especialistas U. de Chile explican transmisión de la cepa Andes del hantavirus

El hantavirus se transmite normalmente por inhalación del virus presente en la orina, saliva y deposiciones del ratón de cola larga; sin embargo, la cepa Andes, asociada a los contagios reportados en el crucero holandés MV Hondius, puede transmitirse entre personas cuando existe contacto muy estrecho, aunque de manera infrecuente. Las especialistas Jeannette Dabanch y Claudia Cortés, junto al académico Andrés Rubio, explican las características de esta enfermedad, sus síntomas y las principales medidas de prevención.

El brote de hantavirus detectado en el crucero holandés MV Hondius ha marcado la agenda informativa en estas últimas jornadas, luego de confirmarse la muerte de tres personas y once contagios hasta el momento. Y aunque en Chile existe preparación frente a esta enfermedad, el hecho de que la transmisión haya sido de persona a persona ha despertado las alertas: ¿el hanta no se transmite por el ratón de cola larga? La infectóloga del Hospital Clínico, Jeannette Dabanch Peña, explica: "En Chile el hospedero natural es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus) y las personas se infectan accidentalmente en áreas rurales con presencia del roedor, especialmente al ingresar a recintos cerrados no ventilados donde los roedores han estado y dejado excretas y otras secreciones infectadas".

"Sin embargo, en Chile y Argentina se ha demostrado que la cepa Andes puede transmitirse persona a persona cuando existe un contacto muy estrecho, pero la transmisión entre personas es infrecuente y puede producirse en el periodo de incubación de la infección", asegura la doctora Dabanch.

Por su parte, la académica de la Facultad de Medicina de la U. de Chile y médica del Hospital San Borja Arriarán, Claudia Cortés Moncada, añade: "El virus hanta tiene varios subtipos; uno de ellos es la variedad Andes. De la variedad Andes, que es la que tenemos en Chile, se ha descrito, de forma muy excepcional, la transmisión persona a persona en personas que tienen un contacto bastante estrecho. Hay casos descritos en Argentina, aunque son pocos, en personas que conviven, matrimonios habitualmente, que están bajo un mismo techo en lugares más bien pequeños".

Entonces, ¿qué ocurrió en el caso del crucero? El paciente cero de la enfermedad, que ya fue identificado, se contagió a partir de un roedor de la cepa Andes, para luego, y en un mecanismo inusual para el virus, contagiar a más pasajeros debido al contacto estrecho.

"Por eso ha llamado tanto la atención este brote en este crucero, porque normalmente, y esto es lo más importante recalcar, la transmisión del virus hanta es por la inhalación del virus que está presente en la orina, en la saliva y en las deposiciones, exclusivamente, del ratón de cola larga, no de todos los ratones, solo del ratón de cola larga, que es un ratón rural. No es el ratón de ciudad, no es la laucha, no es el guarén; es un ratón que se alimenta mayoritariamente de quila y de arbustos de bosques y no es un ratón urbano", agrega la infectóloga Claudia Cortés.

De la exposición a los síntomas

La doctora Jeannette Dabanch añade que "desde la exposición al virus y el desarrollo de síntomas pueden pasar entre 7 y hasta 45 días, periodo de incubación, pero no todos los expuestos desarrollan una enfermedad grave. Quienes enferman gravemente tienen un riesgo de morir de hasta un 30%".

Una de las características de la cepa Andes es que produce una enfermedad que afecta al pulmón y al sistema cardiovascular, síndrome cardiopulmonar, y los síntomas son variados, entre ellos, fiebre, dolor de cabeza, tos, dolor abdominal y diarrea. En algunos casos, progresa a dificultad respiratoria y compromiso cardiovascular.

La infección, en tanto, "no tiene tratamiento específico, aunque en Chile se ha usado plasma de pacientes que han sobrevivido a la infección", detalla la doctora Dabanch.

La doctora Cortés añade: "Este virus no tiene tratamiento específico, no hay un antiviral. Lo que se necesita es terapia de sostén, terapia de apoyo y esto en los casos graves requiere apoyo en la unidad de cuidados intensivos, con conexión a ventilación mecánica y conexión a lo que se conoce como ECMO, que es circulación extracorpórea que oxigena como un pulmón artificial. Está fuera del cuerpo y permite el intercambio gaseoso y la oxigenación del cuerpo, porque el principal órgano afectado es el pulmón. En algunos pacientes también se afecta el corazón, con una caída de la presión arterial; hay un síndrome cardiopulmonar, esa es la enfermedad más grave".

Cómo prevenir contagios

Más allá del particular caso que afecta al crucero, la doctora Claudia Cortés recuerda que en Chile la precaución debe mantenerse, especialmente frente a posibles roedores que tengan el virus, ya que "lo más importante aquí es recalcar cómo prevenir los casos que conocemos habitualmente en Chile, que es cuando uno arrienda una cabaña o una casa que ha estado mucho tiempo abandonada en zonas rurales al sur de Chile: ventilarla, abrir las ventanas, por lo menos dos horas antes de ingresar, ventanas y puertas; limpiar los pisos y las superficies con agua con soluciones cloradas; mantener la basura y la comida en recipientes herméticos para que no lleguen ratones. Esas son las principales formas de prevenir".

En tanto, el doctor André Rubio Carrasco, académico del Departamento de Ciencias Biológicas Animales de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile, aclara que este ratón colilargo es "un ratón pequeñito, de aproximadamente 20, 30, 35 gramos máximo, y se caracteriza porque tiene también sus patas traseras muy largas, da saltos y también puede vivir en el suelo, pero además ocupa alturas. Por ejemplo, en sus hábitats naturales es bueno para subir los árboles, tiene algunas conductas arborícolas, es omnívoro, pero principalmente se alimenta de granos, semillas y frutas".

El académico de Favet aclara: "Nosotros encontramos una positividad de roedores con hanta de aproximadamente un 5% o un 10%, aunque eso puede ir variando. Puede haber localidades donde la tasa de infección sea menor o incluso a veces un poco mayor, pero es muy difícil encontrar tasas de infección mayores al 20%. Es muy difícil. En general, se encuentran entre un 5% y un 10% aproximadamente. Y esas fluctuaciones van a variar por miles de factores: uno es la densidad de las poblaciones, también los tipos de ambiente, porque todas esas cosas influyen en las interacciones de estos animales, ya que la principal vía de transmisión entre ellos es la transmisión directa, por contacto directo".

"En cuanto al contagio entre estos mismos animales, se da principalmente por la saliva entre un roedor infectado y uno susceptible, o sea, no infectado. Estas interacciones de contacto directo ocurren principalmente cuando tienen contacto agresivo entre ellos, cuando tienen peleas o mordeduras, pero también se dice que eventualmente puede ser a través de conductas como, por ejemplo, el acicalamiento entre ellos", añade.