Hospital Clínico Universidad de Chile
18/05/2026
Hospital Clínico Universidad de Chile

Síntomas severos de la menopausia reducen bienestar laboral

"Una mujer puede vivir cerca de un tercio de su vida en postmenopausia y es fundamental acompañarla con información, opciones terapéuticas y una mirada actualizada sobre su calidad de vida”, sostuvo la ginecóloga de nuestro Hospital, Dra. Soledad Vallejo.

La menopausia es un proceso natural, pero no por eso menos desafiante y uno como médico de la mujer puede ayudar a que se viva de la mejor manera. Una mujer puede vivir cerca de un tercio de su vida en postmenopausia y es fundamental acompañarla con información, opciones terapéuticas y una mirada actualizada sobre su calidad de vida”, sostuvo la ginecóloga de nuestro Hospital, Dra. Soledad Vallejo, con motivo de su nombramiento como vicepresidenta de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (FLASCYM). 

La médica ginecóloga acaba de publicar el estudio “La gravedad de los síntomas menopáusicos se asocia con una menor calidad de vida laboral y satisfacción en el trabajo en mujeres latinoamericanas de mediana edad: REDLINC XIII” que incluyó treinta centros de doce países: Argentina, Bolivia, Perú, Chile, Colombia, Panamá, Ecuador, México, República Dominicana, Brasil, Paraguay y Chile, convirtiéndose en uno de los primeros grandes análisis multinacionales en América Latina sobre climaterio y satisfacción laboral. El estudio se realizó con más de 2.000 mujeres de entre 40 y 60 años y mostró que la gravedad de los síntomas de la menopausia se asocia negativamente con el bienestar ocupacional. 

Y esto cobra muchísima importancia hoy por el importante aumento de la fuerza laboral femenina en el mundo, particularmente entre las mujeres de más de 50 años y en especial, en economías emergentes y de altos ingresos. A esto se suma el incremento sostenido de la esperanza de vida femenina que ha extendido el período posmenopáusico.

Durante la menopausia la mujer no es valorada en su totalidad porque se le ha estigmatizado, retratándola como vieja, achacosa…  Y no, no es así. La mujer mayor quizás tiene síntomas que no se relacionan con la menopausia necesariamente.  Para rendir en su trabajo, muchas veces las señoras usan muchos medicamentos psicotrópicos y quizás no los necesitan. Si no puedes dormir, tomas una cosa; si estás con el ánimo bajo, tomas un antidepresivo…  Las empresas deberían pensar en que este grupo de mujeres puede rendir muy bien, no solo las jóvenes, porque también es increíble que ahora una mujer de 50 años no tenga derecho a pedir trabajo”, describe la especialista.

Tal como lo indican en la publicación, la influencia de la menopausia en el bienestar ocupacional requiere otra mirada, porque la epidemiología de los síntomas de la menopausia —fatiga persistente, trastornos del sueño, dolores de cabeza, dolor músculo-esquelético, dificultad para concentrarse, pérdida de memoria a corto plazo y cambios de humor— ya está superestudiada, pero su impacto en la satisfacción laboral no ha sido observada, por ejemplo, en Latinoamérica. 

Este estudio realizado en el segundo semestre del 2024 se centró en mujeres asalariadas y empleadas de América Latina que tenían un contrato de trabajo con todas las garantías legales. Los síntomas de la menopausia se evaluaron mediante la Escala de Evaluación de la Menopausia (MRS) que esta validada en Chile y el ámbito laboral, mediante la Escala de Calidad de Vida Relacionada con el Trabajo y la Escala de Satisfacción Laboral. Y el estudio observó que las mujeres con síntomas menopáusicos graves obtuvieron puntuaciones significativamente más bajas en todos los dominios de ambas escalas del ámbito laboral, resaltando el equipo de investigadores en sus conclusiones la necesidad de “estrategias y políticas públicas en el lugar del trabajo que reconozcan la menopausia como un determinante importante del bienestar ocupacional de las mujeres”. 

Se está privando a las mujeres mayores, las que quizás podrían rendir mucho más que un joven y solo por el hecho de la edad. La flexibilidad en el trabajo y el apoyo emocional psicológico o médico para las señoras que necesitan terapia, debería ser una política a nivel de gobiernos y las empresas deberían considerarlo. En el otro hemisferio, en Europa, en Estados Unidos se está aplicando”, advierte la Dra. Vallejo, que también es past president de la Sociedad Chilena de Climaterio (Sochiclim).

En todo el mundo la población está envejeciendo y el equipo enfatiza que las empresas deberían preocuparse de que este periodo es importante en la mujer. “Porque la mujer dejó de menstruar y va a vivir 30 años en postmenopausia. Por lo que se hace prioritario estudiar esta etapa”. La especialista sostiene que se necesita que las mujeres en menopausia sean autovalentes y se puedan mantener hasta el final con una buena calidad de vida. “Esa es la idea: la menopausia es un proceso, una oportunidad para prevenir todas las patologías que conlleva el envejecimiento”, señala. “Nosotros promovemos que la menopausia no es el fin de nada, es solo un cambio del proceso reproductivo a otro proceso en el que la mujer tiene que estar preparada emocionalmente para que pueda seguir viviendo de la mejor manera y no sea una carga”.

Nos comenta también la Dra. Vallejo que se ha visto que en la menopausia se afecta mucho el estado de ánimo, lo que produce consecuencias en su vida laboral. “Las mujeres con menopausia muchas veces se sienten mal, incluso no aceptan otros puestos por el temor de que no van a hacerlo bien porque tienen temor de que, en una entrevista, por ejemplo, van a estar con bochorno, o que en el trabajo se les va a olvidar algo o que están cansadas y sin ánimo. Entonces se observa cómo ellas mismas se autolimitan al hacer su trabajo”. 

Existen muchas publicaciones realizadas en Europa, Estados Unidos y ahora de China, pero en Latinoamérica no había estudios validados en el área de medicina femenina, específicamente sobre menopausia. Es por ello que se creó este grupo, que es la Red Latinoamericana de Investigación en Climaterio (Redlinc), que partió hace 20 años y con la fortaleza de que sus estudios son estudios multicéntricos. Su objetivo fue investigar qué pasa con las mujeres de Latinoamérica, “porque somos diferentes a las norteamericanas o a las asiáticas. Por ejemplo, el primer estudio que hicimos fue sobre la edad de menopausia. Y la edad de menopausia en promedio en Latinoamérica es más temprana que en otras partes. Nuestro grupo hizo un estudio con 17.000 mujeres y advirtió que nuestra edad promedio fue 48,6 y en Estados Unidos y en países desarrollados, de 52 años. Entonces, eso nos llevó a hacer y tener nuestros propios datos en Latinoamérica para estudiar, por ejemplo, sobre los síntomas. En EEUU los primeros síntomas son los bochornos, pero para nosotros en Latinoamérica, son los dolores musculares”.

Le preguntamos a la especialista en qué está trabajando ahora la Red y nos comenta que están analizando los datos de un estudio que hicieron a la comunidad médica a raíz de que la FDA —Food and Drug Administration de EEUU— recientemente ha publicado que iba a retirar las indicaciones sobre que la terapia hormonal producía cáncer, infarto y Alzheimer. “Anunciaron que se iba a retirar el etiquetado negro o black box warning, entonces encuestamos a médicos de Latinoamérica para ver qué opinaban ellos de esta declaración de la FDA para así observar si eso quizás iba a influir en el que se vuelva a prescribir la terapia hormonal”, finalizó.