13/07/2026
Dra. Carolina Delgado lidera en Chile estudio publicado por la influyente revista The Lancet sobre deterioro cognitivo
LatAm-FINGERS, el primer ensayo clínico aleatorizado multicéntrico realizado en América Latina sobre prevención del deterioro cognitivo, demostró que una intervención multidominio, estructurada y culturalmente adaptada logró mejorar en un 55% las funciones cognitivas en adultos mayores con riesgo de demencia. Desarrollado durante dos años en once países de Latinoamérica, en Chile este proyecto fue liderado por la Dra. Carolina Delgado, neuróloga del Hospital Clínico Universidad de Chile.
Alrededor de 280 mil personas viven actualmente con demencia en nuestro país, cifra que podría duplicarse en los próximos 20 años debido al envejecimiento poblacional. Un estudio publicado en 2024 ubicó a Chile como el país con el mayor porcentaje de factores de riesgo de demencia entre siete naciones de América Latina, con un 62% de riesgo atribuible, siendo la hipertensión, la obesidad y la inactividad física los más prevalentes.
“Nuestra población tiene muchos más factores de riesgo que en Finlandia, donde se realizó el estudio original. Eso significa que una intervención como esta tiene un impacto mucho mayor acá y ahora tenemos la evidencia científica para demostrarlo y para impulsar políticas públicas que lleguen a toda la población”, afirmó la Dra. Carolina Delgado
Durante dos años, LatAm-FINGERS evaluó una intervención basada en cinco pilares: actividad física, alimentación saludable, control de factores cardiovasculares, entrenamiento cognitivo y socialización. A diferencia de una recomendación general de bienestar, se trató de un protocolo científico estructurado, sostenido en el tiempo y adaptado culturalmente a la realidad latinoamericana.
Los resultados mostraron que en adultos mayores en riesgo de demencia, el grupo que recibió la intervención multidominio estructurada obtuvo mejoras cognitivas un 55% superiores a las del grupo que recibió una intervención flexible basada en consejos regulares de salud. Estas mejoras se observaron, tanto en la cognición global como en dominios específicos del rendimiento cognitivo, incluyendo la memoria episódica, la atención y las funciones ejecutivas. “Es un tremendo hallazgo porque podría significar que en un futuro esto reduzca el riesgo de demencia. Si bien es algo que no hemos demostrado aún porque no tiene un seguimiento lo suficientemente largo, es algo que uno podría suponer que va a ocurrir”, señaló la investigadora.
El estudio fue publicado por The Lancet, una de las revistas médicas más influyentes a nivel global por su factor de impacto y su índice CiteScore. Además, el estudio fue presentado simultáneamente en la Alzheimer’s Association International Conference 2026, uno de los principales encuentros internacionales de investigación sobre Alzheimer y demencia. Hasta ahora, los principales estudios sobre intervenciones para prevenir el deterioro cognitivo se habían desarrollado en Finlandia y Estados Unidos. LatAm-FINGERS es el primero en demostrar que este modelo puede implementarse en América Latina, aportando evidencia local para orientar futuras estrategias de prevención.
“Cualquier medida, sobre todo lo que tenga que ver con el estilo de vida, no es replicable de un país a otro, a diferencia de una pastilla. Acá demostramos que las personas son capaces de entrenarse de manera metódica, sistemática, y mejorar su cognición. Como nuestra población tiene muchos factores de riesgo, esto sería una herramienta que va a tener mucho impacto”, mencionó la especialista.
Uno de los principales desafíos del proyecto fue adaptar el modelo finlandés a la realidad chilena. Como investigadora principal del proyecto en el país, la Dra. Delgado incluyó adecuaciones en las evaluaciones clínicas, recomendaciones alimentarias y en el programa de actividad física. “Fue supercomplicado inicialmente. Nos tocó adaptar las escalas de evaluación y todo lo que es de dieta. Había muchos productos que no tenemos o que tienen un costo muy elevado. Adaptamos el protocolo por diferencias en el lenguaje. También fue difícil conseguir el espacio físico para que hicieran ejercicio y cuando comenzaron a ejercitarse los participantes siguiendo el protocolo, empezaron a lesionarse. Ahí hubo que bajar la intensidad. Todo se tuvo que modificar para que calzara con nuestra realidad”.
Más allá de las mejoras cognitivas, la especialista destacó que la intervención produjo cambios significativos en la salud general de los participantes. “Los dos grupos se empoderaron sobre todo en su salud. Los cambios a nivel cardiovascular y a nivel de rendimiento físico eran evidentes. Y se notaba que estaban de mucho mejor ánimo: gente que antes no salía y no socializaba, empezó a juntarse con otras personas y tuvieron una mejora en sus trastornos de ansiedad crónicos”.
Para la Dra. Delgado, el mayor aporte del estudio radica en que entrega evidencia científica generada en Latinoamérica para respaldar futuras políticas públicas de prevención. “A nivel de políticas públicas es donde cambia totalmente porque antes no había un estudio con evidencia en Chile que demostrara esto. Con la evidencia local podemos movilizar al mundo político. Es importante porque si uno es una persona con buena educación, sabe que no hay que fumar, que hay que controlarse la presión, que hay que hacer ejercicio, pero necesitamos que esta información la tenga toda la población y ahí es donde el estudio puede ayudar”.
LatAm-FINGERS continuará su trabajo con el objetivo de evaluar el impacto de la intervención a largo plazo. Los participantes serán seguidos durante cuatro años adicionales, ya sin el acompañamiento estructurado del equipo interdisciplinario. Esta etapa permitirá determinar si los cambios en el estilo de vida y los beneficios cognitivos logrados durante el programa se mantienen en la vida cotidiana.
Por: Rocío Cortez
Edición General: Fernanda Farfán
Comunicaciones Corporativas HCUCH